5 feb. 2013

LECCIÓN 36


Mi santidad envuelve todo lo que veo.

1. La idea de hoy extiende la idea de ayer del que percibe a lo percibido.
2 Eres santo porque tu mente es parte de la de Dios.
3 Y puesto que eres santo, tu visión no puede sino ser santa también.
4 "Impecabilidad" quiere decir libre de pecado.
5 No se puede estar libre de pecado sólo un poco.
6 O bien eres impecable o bien no lo eres.
7 Si tu mente es parte de la de Dios tienes que ser impecable, pues de otra forma parte de Su Mente sería pecaminosa.
8 Tu visión está vinculada a Su santidad, no a tu ego, y, por lo tanto, no tiene nada que ver con tu cuerpo.

2. Hoy se requieren cuatro sesiones de práctica de tres a cinco minutos cada una.
2 Trata de distribuirlas equitativamente y de hacer las aplicaciones más cortas a menudo para así asegurar tu protección durante todo el día.
3 Las sesiones de práctica más largas deben hacerse de la siguiente forma:

3. Cierra primero los ojos y repite la idea de hoy varias veces lentamente.
2 Luego ábrelos y mira a tu alrededor con bastante lentitud, aplicando la idea de manera específica a cualquier cosa que notes en tu ligera inspección.
3 Di, por ejemplo:
4 Mi santidad envuelve esa alfombra.
5 Mi santidad envuelve esa pared.
6 Mi santidad envuelve estos dedos.
7 Mi santidad envuelve esa silla.
8 Mi santidad envuelve ese cuerpo.
9 Mi santidad envuelve esta pluma.
10 Cierra los ojos varias veces durante estas sesiones de práctica y repite la idea para tus adentros.
11 Luego ábrelos y continúa como antes.

4. Para las sesiones de práctica más cortas, cierra los ojos y repite la idea; mira a tu alrededor mientras la repites de nuevo y finaliza con una repetición adicional con los ojos cerrados.
2 Todas las aplicaciones, por supuesto, deben llevarse a cabo con bastante lentitud y con el menor esfuerzo y prisa posibles.


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En los ejercicios anteriores comencé a reconocer mi forma de pensar a través de la visión del ego. Fui consciente del temor que esta forma de ver el mundo me producía. Y vi, claramente, como mi estado se proyectaba en mi mundo.

Empiezo a entender la clave del cambio, siento y veo cosas que antes no percibía... Algo está ocurriendo.

Ahora los ejercicios ya no van destinados a reconocer mi forma errónea de "mirar", van mostrándome, poco a poco, la nueva manera de hacerlo.

Me siento preparado y dispuesto a ello. En los últimos seis años me han sucedido cosas "extrañas" que me llevaron hasta este Curso, ahora empiezan a tener sentido, todo va encajando.

Cada persona y situación formaban parte de un plan. Mis decisiones en cada momento aceleraban o retrasaban el resultado. Cuando me dejaba guiar por la intuición, todo fluía hacia el ahora. Cuando mi mente racional se imponía, aparecían las dudas, las incomodidades.

Dejarme llevar por por mi intuición (El Espíritu Santo, según UCDM) me hace renunciar al control y, con ello, desaparece la ansiedad... El miedo. Todo está bien aunque desde mi actual punto de vista no pueda entenderlo.

Por otro lado sigo muy pendiente de los sueños, cada noche practico una meditación para abrir mi mente y encontrar respuestas. Al despertar siento que muchas dudas y conceptos se van aclarando. Los sueños son cada vez más claros y concisos. La pregunta que formulo se responde. La sensación de no estar solo es cada vez más evidente.


La intuición es el canal que utiliza nuestro verdadero Yo para hablarnos.

La intuición es la forma más elevada de conocimiento.




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